Seis sesiones grupales los martes en Casa Corah, una clase privada con Carolina y una sesión de cierre grabada — para llevarte contigo. 8 a 10 plazas por edición.
"Durante 17 años guardé silencio. No sabía lo que estaba perdiendo. El día que volví a cantar, algo cambió para siempre."Carolina Araoz — Fundadora de Casa Corah
Es un proceso artístico guiado, donde la voz, la escucha y la armonía se desarrollan a través del trabajo en conjunto — aprender a mezclarse, a escuchar, a encontrar tu lugar en el sonido. Un ensamble vocal boutique para personas que sienten la música profundamente.
"Cantar en grupo eleva los niveles de dopamina y serotonina — los mismos neuroquímicos liberados durante otras actividades sociales placenteras."
Universidad de Oxford — Dpto. de Psicología Experimental"Cantar en grupo mejora el bienestar más que otras actividades de ocio, incluyendo el deporte, las manualidades y hacer música en solitario."
Estudio conjunto Oxford & University of Queensland"Cantar en grupo produce mayores mejoras en el estado de ánimo, el estrés y el sentido de pertenencia que escuchar música en soledad."
British Academy of Sound TherapyMúsica, compositora, saxofonista y directora artística con más de 30 años de experiencia en trabajo vocal y de conjunto. Formada en la University of North Texas (UNT) y en Berklee College of Music. Fundadora de Jazz Jaus — un proyecto pionero de música juvenil que funcionó 18 años y dejó huella en la cultura musical peruana. Mentoreada por Susana Baca durante nueve años.
Se ha presentado en escenarios internacionales como la BBC de Londres, el Valencia Jazz Festival y el EXIB Festival de Portugal.
Sus alumnas no solo recuerdan la música. Recuerdan lo que cambió en ellas.
Su historia completa — 30 años, de Lima a Madrid →
Trabajas como ensamble — respiración y soltura vocal, armonía y escucha, ritmo y mezcla. La técnica nunca es abstracta: se construye paso a paso, dentro del sonido que el grupo crea junto.
La voz vive en el cuerpo. Antes de cantar, aprendes a habitarlo — postura, respiración, presencia, la soltura de sentirte vista. Trabajo físico silencioso que hace que actuar se sienta natural.
Ayudas a definir el repertorio desde una lista curada, y lo construyen juntas sesión a sesión. Canciones grupales y, si eliges, una personal — todo converge en la sesión de cierre, grabada para que te la lleves.
No necesariamente como profesión, pero con criterio. Escuchas con atención. Valoras el oficio. Siempre te preguntaste qué podría hacer tu voz en el espacio correcto. Este Laboratorio fue pensado para ti.
Un punto de partida — lo definimos juntas una vez formado el grupo.
¿No hablas español, inglés o portugués con fluidez? No es una barrera — es parte del proceso. Cantar es una de las formas más rápidas de absorber pronunciación, ritmo y entonación en un idioma nuevo. Carolina lleva años enseñando exactamente esto.
Antes de comenzar — Encuentro de voz con Carolina. No es una audición, es una conversación.
Cada edición es autocontenida — 6 sesiones grupales y 1 clase privada, coordinada individualmente. 8 a 10 personas.
6 sesiones grupales (la sesión de cierre queda grabada) + 1 clase privada coordinada individualmente.
6 sesiones grupales (la sesión de cierre queda grabada) + 1 clase privada coordinada individualmente.
Quienes completan Septiembre obtienen acceso prioritario a Noviembre — y a todo lo que viene después.
Carolina lee cada aplicación personalmente. Si sientes que encaja, serás invitada.
Breve, sin presión. Cuéntanos qué te trae aquí.
En persona o videollamada. No es una audición, es una conversación. Carolina hace el resto.
Si encaja, Carolina confirma tu lugar. Bienvenida.
Toma 2 minutos. Carolina se pondrá en contacto en menos de 48 horas.
Si este nivel de estructura no es lo tuyo por ahora, hay otras formas de vivir la música con nosotros. Carolina también diseña experiencias musicales más ligeras para amigas, familias y equipos — más informales, más lúdicas, sin compromiso.
Carolina también crea experiencias musicales privadas para empresas, familias y celebraciones — desde coros de equipo hasta conciertos curados. Disponible todo el año, a la medida de tu grupo, tu música, tu ocasión.
Consultar por WhatsAppLima, 1979. Carolina creció en una Lima donde la música no existía en su mundo social — no por falta de talento, sino porque los círculos en los que nació simplemente no le hacían espacio. Su primer contacto llegó a través de la iglesia, de componer sola en su cuarto, de la guitarra de su abuela que aprendió a tocar sola a los 12 años. Componer fue su forma de sobrevivir al mundo.
A los 16 cantó en el coro de su colegio y descubrió algo que aún no sabía nombrar. Cuando egresó, el coro desapareció. Así que construyó uno propio.
Cofundó Coro Arpegio junto a Mónica Gastelumendi — un ensamble vocal femenino que ganaría un Disco de Oro, se presentaría en la Presidencia del Perú, y giraría por Washington D.C. y Nueva York. Treinta años después, Coro Arpegio sigue activo.
A los 17 puso un aviso en un periódico de Lima buscando músicos. Llegaron de cada rincón de la ciudad — de barrios y realidades que ella nunca había conocido. El mejor saxofonista era el hijo de la empleada de su tía. En esa sala, su forma de entender el mundo cambió para siempre. Dejó de ver con los ojos. Empezó a escuchar.
Ese mismo año fundó Jazz Jaus — un proyecto de música juvenil que unió a jóvenes músicos de toda Lima, con la música como mensaje de integración. Tenía 17 años.
Entre 1997 y 2001 estudió psicología en la universidad, mientras dirigía Jazz Jaus y Coro Arpegio, y daba clases. En 2001 tomó un saxofón por primera vez.
Menos de un año después, partió a la University of North Texas. Le dijeron que estaba loca. Llegó con menos de un año de saxofón. Practicaba ocho horas al día. Hubo días en que le sangró la boca. Más de una vez, un profesor le dijo: "Carolina, vuelve a psicología. Vuelve al Perú."
No volvió. "Cada vez que me decían que volviera, practicaba más."
Completó la carrera en tres años. De Texas se fue a Nueva York — dos años más inmersa en el mundo musical de la ciudad.
Luego llegó Susana Baca — tres Grammy Latinos, la voz definitiva de la música afroperuana. Bajo su mentoría, Carolina se sumergió en la música de la costa central del Perú y el Valle del Mantaro. Trabajó con Baca durante nueve años. También trabajó con el BID y el Fondo Príncipe Claus, llevando música a casi 800 niños en cuatro provincias del Perú.
En 2014 publicó Bloom — lo que empezó como un disco instrumental se convirtió en canciones. Su esencia, en soul.
En 2019 completó su maestría en Berklee College of Music y se presentó en la BBC de Londres, el Valencia Jazz Festival y el EXIB Festival de Portugal. Se mudó a Madrid. Construyó Casa Corah.
Y luego, después de ocho años sin dirigir, volvió. No porque tuviera que hacerlo. Porque por fin estaba lista.
"Esto es lo que pasa cuando 30 años de música, psicología, comunidad y oficio se encuentran en una sala íntima."